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| Autor | Mensaje |
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Scott Walker

Cantidad de envíos: 7 Fecha de inscripción: 03/12/2006
 | Tema: Re: Una bonita anécdota Miér Nov 04, 2009 4:00 am | |
| | cornodibasetto escribió: | No recuerdo si comente esta de Paul van Nevel. En todo caso, no es muy verosimil:
Cuenta el hombre del puro que hacia sus pinitos en Santa Maria la Real de las Huelgas en el celeberrimo codice. Van Nevel quedo tan impresionado por tener en sus manos un manuscrito de tan alta valia que decidio bautizar con el nombre del cenobio a su famoso conjunto. Eso es ya conocido.
Lo que sigue es menos creible. Ello es que, conforme pasaban las semanas, unas monjitas empiezaron a acercarse, timidas y silenciosas, a la mesa donde el hombre hacia sus transcripciones y se quedaban mirandolo. Se convirtieron en su companhia. Un buen dia, una de ellas se atrevio y le pregunto: esa musica se puede escuchar? Y el les dice: "si, por supuesto", les canto varias piezas, y las monjitas, felices.
No era que las monjas de las Huelgas son de clausura? Me acuerdo del disco Hispavox, para el cual, por las mismas fechas (fines de los 1970s) hubo que introducir microfonos para registrar el canto de las monjas.
Se non e vero, e ben trovato... |
No se lo tome a mal, cornodibasetto, pero creo que esta intervención suya acaba de pasar en los anales de los foros. Serán los excesos de la noche pero me ha hecho mucha gracia su repetición en tan poco espacio. Un saludo de quién lee mucho y escribe poquísimo.  |
|  | | cornodibasetto

Cantidad de envíos: 3241 Ubicación: Ciudad de los Reyes de Lima Fecha de inscripción: 20/11/2008
 | Tema: Re: Una bonita anécdota Miér Nov 04, 2009 6:46 pm | |
| | Scott Walker escribió: | | cornodibasetto escribió: | No recuerdo si comente esta de Paul van Nevel. En todo caso, no es muy verosimil:
Cuenta el hombre del puro que hacia sus pinitos en Santa Maria la Real de las Huelgas en el celeberrimo codice. Van Nevel quedo tan impresionado por tener en sus manos un manuscrito de tan alta valia que decidio bautizar con el nombre del cenobio a su famoso conjunto. Eso es ya conocido.
Lo que sigue es menos creible. Ello es que, conforme pasaban las semanas, unas monjitas empiezaron a acercarse, timidas y silenciosas, a la mesa donde el hombre hacia sus transcripciones y se quedaban mirandolo. Se convirtieron en su companhia. Un buen dia, una de ellas se atrevio y le pregunto: esa musica se puede escuchar? Y el les dice: "si, por supuesto", les canto varias piezas, y las monjitas, felices.
No era que las monjas de las Huelgas son de clausura? Me acuerdo del disco Hispavox, para el cual, por las mismas fechas (fines de los 1970s) hubo que introducir microfonos para registrar el canto de las monjas.
Se non e vero, e ben trovato... |
No se lo tome a mal, cornodibasetto, pero creo que esta intervención suya acaba de pasar a los anales de los foros. Serán los excesos de la noche pero me ha hecho mucha gracia su repetición en tan poco espacio. Un saludo de quién lee mucho y escribe poquísimo.  |
Dios bendito, si que ando mas que despistado 
Sera que definitivamente soy un gran hombre. Porque solo los mas grandes no se equivocan nunca... 
Le retribuyo el saludo, amigo, y me alegra que mi lapsus brutus le haya causado gracia  _________________ la luz artificial, con débil proyección...
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|  | | cornodibasetto

Cantidad de envíos: 3241 Ubicación: Ciudad de los Reyes de Lima Fecha de inscripción: 20/11/2008
 | Tema: Re: Una bonita anécdota Sáb Dic 05, 2009 3:17 am | |
| Un hombre, en la antigua China, salía todas las tardes a pescar al río cercano. Llevaba una botella de vino y un vaso, y la pasaba bien, lejos por unas horas de su amada pero gruñona esposa.
Tenía este hombre la costumbre de escanciar un poco de vino en las aguas del río: "Solo estoy tranquilo. Pero siquiera que el buen espíritu del río comparta de este vino".
Cierto día se le acercó un joven vestido de blanco. No tardaron en hacer conversación y menos tardó en surgir la amistad.
Pasaban los meses.
Una tarde cualquiera, el joven vestido de blanco llegço, como de costumbre. Bebieron el vino acostumbrado, pero el muchacho estaba compungido, lacónico.
El hombre le pregunta por sus motivos. El joven le responde: "Dos motivos tengo. Como habrás supuesto, soy un fantasma".
El hombre: "Puede ser, pero por encima de todo eres mi amigo. ¿Qué más te aflige?".
El muchacho: "Soy el simple espíritu del río. Morí ahogado aquí y tus ofrendas diarias de vino me agradaron y por eso te busqué. Pero estoy triste, pues debo partir".
El hombre: "..."
El joven: "Mañana morirá aquí una mujer, madre de varios hijos pequeños. Entonces, ella me reemplazará y mis servicios serán recompensados módicamente como deidad tutelar de una provincia pobre y lejana. Nuestra amistad acabará y además esos pequeños quedarán sin madre".
El hombre: "Me llenas de dolor el corazón, pero serás feliz en tu nuevo cargo, amigo".
Y se despidieron con un abrazo y más vino. Como es natural, la esposa nada sabía de esta historia.
A la tarde siguiente, el hombre regresó al lugar de siempre. Y allí estaba su amigo, esperándolo.
El hombre: ¨¿Qué haces aquí, amigo?"
El joven vestido de blanco: "Preferí salvar a la mujer de ahogarse y seguir acá en mi modesto cargo. Sus hijos la necesitaban. Y me hacía falta nuestra amistad. Pero los seres supremos han decidido otra cosa: por mi buena acción, de todos modos seré promovido al cargo de deidad tutelar en esa lejana provincia".
El hombre: "Me felicito por ti, amigo."
El joven: "Sí. Me marcho ya, pero prométeme que peregrinarás hasta aquella provincia y me visitarás".
Hecho el voto, los amigos se despidieron, para siempre.
El hombre contó todo esto a su esposa y ella con burla le dice: "¡Necio, tú, que a tu edad crees en fantasmas!". El hombre nada dijo y se alistó a emprender el largo viaje. Vendió lo poco que tenía, para mayor furia de su mujer.
Muchas peripecias atravesó. Fue asaltado. Él también mendigó y caminó demasiado, para cumplir la promesa.
Al llegar a las fronteras de la provincia, en un pequeño adoratorio, vio la imagen inmóvil del que fuera su querido amigo, hoy divinidad. Y su corazón se conmovió, pues aquél no podía ya hablarle.
Andaba resignado, pero, al entrar en la capital, una muchedumbre lo recibía con viandas, ropas finas y música. "Todos aquí hemos tenido el mismo sueño: nuestro dios tutelar nos anunció que hoy llegarías y nos pidió que te recibamos como a un amigo".
El hombre pasó buenos y muy cómodos días allá. Hasta que hubo de retornar a casa. Los habitantes lo colmaron de provisiones y regalos. Pero algo le entristecía hondamente: que el rostro de su amigo aparecía en los altares y en los bultos, pero siempre silencioso e inerte.
Agradeció a los pobladores por la hospitalidad y los lujos. Y escondió una lágrima. Pero había cumplido la promesa y, de todos modos, su amigo no lo había olvidado.
Existe la costumbre en China de acompañar al visitante que se marcha durante algun trecho del camino.
Pues el hombre, entristecido, se conformó con las atenciones. Su mujer lo esperaba en casa.
Pero he aquí que no hubo quien lo acompañara a andar el trecho acostumbrado.
Nadie. Sólo un terrible y benigno viento huracanado, que lo rozaba sin tocarlo mientras caminaba hasta la frontera.
La maravilla fue general.
No así para el hombre, que sabía que ese viento era su amigo.
Para ustedes, forenses.
Y para usted, AMV, con especial cariño.
cornodibasetto _________________ la luz artificial, con débil proyección...
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|  | | Ascanio

Cantidad de envíos: 736 Ubicación: Donde Hércules venció a Gerión Fecha de inscripción: 09/01/2009
 | Tema: Re: Una bonita anécdota Sáb Dic 05, 2009 4:33 am | |
| Gracias por tan bello relato, querido cornodibasetto  . Ascanio. |
|  | | cornodibasetto

Cantidad de envíos: 3241 Ubicación: Ciudad de los Reyes de Lima Fecha de inscripción: 20/11/2008
 | Tema: Re: Una bonita anécdota Dom Dic 06, 2009 10:09 pm | |
| Me alegra que le haya agradado, amigo.
Pero que nuestra gratitud vaya para Pu Songling y su Libro de Liao Zhai, muy conocido gracias a Alianza Editorial. _________________ la luz artificial, con débil proyección...
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|  | | eva

Cantidad de envíos: 2 Edad: 40 Ubicación: Planeta tierra Fecha de inscripción: 07/12/2009
 | Tema: Re: Una bonita anécdota Vie Dic 11, 2009 6:06 am | |
| Hermosa anécdota. Le comento que soy nueva en el foro y que me ha conmovido su breve historia. Me viene a la mente algunas otras anécdotas que podría compartir con usted.
Hasta otro momento.
Eva
___________________________________________________________ " No existe nada más interesante, que la conversación de dos amantes que permanecen callados". Achile Tournier (1847-1906) Escritor francés. |
|  | | Admin Admin

Cantidad de envíos: 122 Ubicación: Omnipresente Fecha de inscripción: 28/08/2006
 | Tema: Re: Una bonita anécdota Vie Dic 11, 2009 9:04 am | |
| | eva escribió: | Hermosa anécdota. Le comento que soy nueva en el foro y que me ha conmovido su breve historia. Me viene a la mente algunas otras anécdotas que podría compartir con usted.
Hasta otro momento.
Eva
___________________________________________________________ " No existe nada más interesante, que la conversación de dos amantes que permanecen callados". Achile Tournier (1847-1906) Escritor francés. |
En otro momento será, querida Eva, en otro momento.
Hasta pronto. Vuelva cuando quiera (o cuando no nos demos cuenta de que es usted). _________________ In principio erat Verbum, et Verbum erat apud Deum, et Deus erat Verbum
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|  | | agujerezo

Cantidad de envíos: 1783 Fecha de inscripción: 05/11/2008
 | Tema: Re: Una bonita anécdota Vie Dic 11, 2009 9:40 am | |
| Gracias , Adm...ya me parecía una gilipollez |
|  | | cornodibasetto

Cantidad de envíos: 3241 Ubicación: Ciudad de los Reyes de Lima Fecha de inscripción: 20/11/2008
 | Tema: Re: Una bonita anécdota Sáb Dic 12, 2009 3:46 am | |
| Ver Carta abierta, señores. _________________ la luz artificial, con débil proyección...
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