Me gusta esta versión, aunque soy consciente de que ha recibido infinidad de críticas, especialmente por parte de los puristas. Es tan poca cosa este Stabat Mater que cualquier enriquecimiento que se haga le sienta bien.
La inclusión del coro es porque así fue como se cantó un Viernes de Dolores, en Versalles, por Les Pages et les Chantres de la Chapelle, versión que, según se apunta, pudo haber sido escuchada por el rey Luis XV.
El resto de obras que aparecen en el disco son arreglos hechos en aquel Nápoles en que se daba como en ningún otro sitio la fusión de lo culto con lo popular.