Musicaantiqva

Un lugar para hablar de música y de otras cosas
 
ÍndiceÍndice  PortalPortal  FAQFAQ  RegistrarseRegistrarse  Grupos de UsuariosGrupos de Usuarios  Conectarse  

Compartir | 
 

 Despejando dudas

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
Ir a la página : Precedente  1, 2, 3, 4 ... 15 ... 27  Siguiente
AutorMensaje
venezia



Cantidad de envíos: 52
Fecha de inscripción: 29/09/2006

MensajeTema: Re: Despejando dudas   Vie Oct 06, 2006 8:54 pm

neobarroco escribió:
Yo tengo 2 dudas que hasta me da pena preguntar Embarassed , pero ni modo, necesito saber:

1.- ¿Es lo mismo "cello" que "violoncello"?...pregunto porque según yo era lo mismo, sin embargo, el software de notación musical llamado FINALE 2004, en su sección de instrumentos de cuerda, pone las dos opciones (como si fueran cosas diferentes)

2.- Aprovechando el viaje, de una vez pregunto, ¿es lo mismo "clavecín" que "clavicordio" y que "clave"?.


Por cierto querido Neobarroco, según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española la grafía correcta es violonchelo... lo digo porque yo siempre tenía esa duda... Rolling Eyes
Volver arriba Ir abajo
Nemetona



Cantidad de envíos: 282
Edad: 50
Ubicación: Madrid
Fecha de inscripción: 30/08/2006

MensajeTema: Re: Despejando dudas   Vie Oct 06, 2006 9:44 pm

Bueno, vamos a ver, el chelo es el diminutivo de violonchelo, sin más.
respecto al clavecin y al clavicordio:

Historia del Clavicémbalo

El Clavicordio y el Clavecín o Clavicémbalo

El clavicordio es la forma más antigua del clavecín propiamente dicho, que a su vez, deriva del antiguo monocordio, (instrumento de una sola cuerda) de los autores teóricos griegos. La aparición del clavicordio se sitúa en Inglaterra, en el siglo XIV. Puede decirse que este instrumento llegó a desaparecer a fines del XVIII, y casi siempre tuvo menos cuerdas que teclas, de modo que conservaba muy reconocible su procedencia del monocordio.El clavicordio puede ser ligado o no ligado, es ligado cuando un mismo par de cuerdas sirve a dos o más notas adyacentes del teclado, al ser golpeado por las tangentes en diferentes lugares. Aún quedan algunos ejemplares primitivos de estos clavicordios ligados. Evidentemente un clavicordio ligado, estaba limitado en determinados pasajes musicales, y como consecuencia el clavicordio no ligado se impuso en el S.XVIII. Se aumentó la extensión del clavicordio hasta alcanzar las cinco octavas necesarias en la música galante de C.P.E.Bach. La cualidad expresiva de su música pide las sutiles variaciones de timbre, dinámica y vibrato (o bebung), que solo existen en el clavicordio.


El clavecín, instrumento de teclado y de cuerdas pinzadas; pertenece a la misma familia de la espineta i del virginal. Derivado del psalterium y del tympanum, su característica principal es que las cuerdas, tensadas dentro de una caja de forma parecida al piano de cola moderno, son pinzadas por un pico de cuero, emplazado en el martinete, el cual se pone en movimiento con la tecla. En su forma definitiva posee dos teclados, numerosos registros ( accionados con las manos o mediante pedales) con la función de combinar los diversos juegos de cuerdas ( 4, 8 y 16 pies) y las sonoridades especiales (laúd, por ejemplo), así como la de acoplar los dos teclados.

Entre el clavicordio y el clavicémbalo existe una marcada diferencia, pues él clavicémbalo es fruto de un perfeccionamiento, consistente en que, en la extremidad posterior de las palancas, en lugar de las tangentes que frotaban las cuerdas, había colocados unos finos vástagos de madera en los que estaban fijados unos tallos duros de plumas recortadas, que hacían sonar las cuerdas sin dividirlas. Como es natural, se debía dar a cada tecla una cuerda propia, cosa lograda por el clavicémbalo, en tanto que en el clavicordio, esto constituía una rareza

El clavecín surge probablemente por el deseo de poner un teclado al salterio. La referencia más antigua que se conoce data de 1397 y la primera representación de la que se tiene noticia, es una escultura en un altar de 1425 en Minden, al noroeste de Alemania. Ha llegado hasta nosotros un manuscrito, de aproximadamente 1440, cuyo autor, Arnaut de Zwolle, miembro de la corte del duque de Borgoña, dibuja de manera inequívoca un clave con al menos tres sistemas bastante complejos para producir el pulsamiento de la cuerda. No obstante, se sabe que ya en 1419 había bastantes constructores de clavecines en el norte de Italia; de hecho, un gran número de los instrumentos antiguos que sobreviven son italianos, entre ellos el más antiguo (1521) y prácticamente todos los que se conservan del s. XVI.

La literatura para este instrumento abarca, en una primera etapa, los siglos XV, XVI, XVII y XVIII, aunque es en estos dos últimos cuando alcanza su máximo esplendor y cuando tiene un repertorio propio, ya que durante todo el XVI y gran parte del XVII la música se componía para tecla, es decir, indistintamente para clavecín, órgano o clavicordio. A partir del tercer cuarto del siglo XVIII su uso va decayendo en favor del piano, instrumento éste que se adapta mejor al nuevo estilo musical imperante: el llamado clasicismo vienés. Pero antes de que esto ocurra, se ha formado ya un repertorio muy amplio, con compositores que van desde A. de Cabezón hasta la generación de los hijos de J. S. Bach e, incluso, Haydn y el primer Mozart, pasando por Frescobaldi, Picchi, M. Rossi, Storace, A. Scarlatti, Durante, Pasquini, Geminiani, Della Ciaja, Sweelinck, Byrd, Bull, Gibbons, Tomkins, Purcell, Chambonnières, L. Couperin, D'Anglebert, F. Couperin, Rameau, Forqueray, Duphly, Froberger, Weckmann, Buxtehude, Pachelbel, Kuhnau, J.K.F.Fischer, G.Böhm, G. Muffat, Mattheson, Fux, J.S.Bach, D. Scarlatti, Soler y Albero, por citar solamente a unos pocos.

Además de este repertorio como solista, el clavecín tiene un papel muy importante en la música de cámara, realizando el bajo continuo en casi todo el repertorio para voz o para instrumentos melódicos a lo largo de todo el siglo XVII y la primera mitad del XVIII, labor que también realiza en la música orquestal, en la ópera, oratorio, cantatas, etc.

El clavecín desaparece por completo en el siglo XIX por razones estéticas, ya que la nitidez de su sonido y su carencia de flexibilidad dinámica no se adapta a las exigencias románticas. Pero son esas mismas cualidades las que hacen que sea apreciado en el siglo XX, que explota, además, el carácter "mecánico" del instrumento. De la mano de W. Landowska, redescubridora del instrumento, surgen obras como El Retablo de Maese Pedro y el Concerto per il Cembalo de M. De Falla y el Concierto campestre de F. Poulenc. Estas obras inauguran una segunda etapa de esplendor en el repertorio del instrumento, para el que han compuesto obras una gran cantidad de compositores de nuestro siglo, entre los que se pueden citar, sin ánimo de ser exhaustivo, autores como Milhaud, Martinu, Franÿaix, Frank Martin, Ohana, E. Carter, Gorecki, Montsalvatge y R. Gerhard, todos ellos con obras para clavecín solista y orquesta; y en repertorio de clavecín solo o en formaciones camerísticas, además de los citados, otros como Andriessen, Berio, Busoni, Cage, Casella, Cerha, Castelnuovo-Tedesco, H. Cox, Denisov, Donatoni, Dodgson, Farkas, F.Guerrero, C. Halffter, G.Jacob, M.Kagel, Krenek, Ligeti, L. De Pablo, Penderecki, Petrassi, Pinkham, Planyavsky, E. Rincón, J.M.Sánchez-Verdú, Sciarrino, Schnittke, P. Sáenz, Tansman, Takemitsu, Tcherepnin, Vaugham Williams y un larguísimo etcétera.

Hay varias escuelas de construcción de claves. Las más importantes, tanto por su antigüedad como por su influencia, son la italiana y la flamenca. De ellas surgieron posteriormente la francesa, la inglesa, los clavecines de Alemania (de los que no se puede hablar propiamente de escuela ya que son de muy diferentes tipos) y los de la Península Ibérica. Cada uno de estos tipos de clave tiene una construcción y, por tanto, un sonido diferente. Esto es de una gran importancia puesto que el sonido cambiará, y en algunos casos mucho, dependiendo del clave que usemos al interpretar a Bach, a Couperin o a Frescobaldi.

Los clavecines que se construyeron a principios del siglo XX no están basados en modelos originales de los siglos anteriores, sino que se diseñaron siguiendo unas pautas cercanas a la estética decimonónica, que dieron como resultado un instrumento muy diferente en cuanto a sonoridad, recursos y aspecto externo (más macizo y con pedales). Para este tipo de instrumento está escrito todo el repertorio de nuestro siglo hasta la década de los 60, aproximadamente.

Su fisonomía

El clavecín es un instrumento de cuerda pulsada, pulsación que se produce con un mecanismo controlado por medio de un teclado. El mecanismo funciona de la siguiente manera: sobre el extremo de la tecla que está más distante del que tañe, reposa en posición vertical una pieza de madera llamada martinete. Al pulsar la tecla, el martinete sube, y al soltarla, baja. En la parte superior del martinete se inserta una pequeña lengüeta de madera que pivota alrededor de un eje; en una ranura que tiene la lengüeta, se coloca la púa o plectro que pulsará la cuerda. La lengüeta tiene por detrás un resorte que actúa como muelle, de manera que al subir el martinete el plectro pulsa la cuerda, y al bajar, la lengüeta pivota para atrás y el plectro se desliza por la cuerda sin pulsarla y volviendo a su posición original. Por último, en el extremo superior del martinete hay una ranura en la que se coloca un pequeño trozo de paño o fieltro, así, cuando el martinete baja, el fieltro apaga la vibración de la cuerda.

Antiguamente la púa o plectro era de cañón de pluma de ave, generalmente cuervo, pero debido a que se rompen con suma facilidad, hoy día se hacen de plástico.

El clavecín puede tener uno o varios juegos de cuerdas. Cada juego de cuerdas tiene su propio juego de martinetes. Los martinetes están insertados en unas barras de madera, llamadas registros, que son móviles. De esta manera el plectro puede quedar justo debajo de la cuerda para pulsarla cuando suba el martinete, o mover el registro de manera que el plectro quede alejado de la cuerda y no pueda pulsarla cuando el martinete suba. Los registros se accionan de manera manual, lo que implica que hay que tener al menos una mano libre para poder accionarlos. El accionamiento de registros por medio de pedales o rodilleras es una invención tardía, de la segunda mitad del siglo XVIII, y que se aplicó también en la construcción de claves de finales del XIX y principios del XX. Por medio de los registros podemos hacer que al pulsar una tecla suenen una o más cuerdas, dependiendo del número de juegos de éstas que posea el clavecín Por extensión, a cada juego de cuerdas se le llama también registro.

El clavecín puede también tener uno o dos teclados. Si tiene dos teclados tenemos la posibilidad de tocar con dos registros diferentes simultáneamente (una mano en cada teclado), o de hacer cambios de registración (pasando de un teclado a otro) sin tener que parar para mover el registro ni tener al menos una mano libre para hacerlo, como dije antes. Esta posibilidad de usar simultáneamente los dos teclados surge a mediados del siglo XVII, puesto que anteriormente todos los claves tenían un solo teclado, excepto algunos que se hacían en Flandes ya desde la última década del siglo XVI, que eran de dos teclados, pero no se podían tocar simultáneamente puesto que el teclado superior era transpositor y pulsaba las mismas cuerdas que el teclado inferior, a distancia de una cuarta, con lo que los teclados no estaban paralelos. Esto se ve claramente si se observa con atención el cuadro de Brueghel-Rubens que hace referencia al oído, dentro de la serie de los cinco sentidos, que está en el Museo del Prado. Hay un caso excepcional de un clave de tres teclados, construido en 1740 por Hieronymus Hass.

Denominaciones y afinidades

Una cuestión que suscita no pocas dudas y que, por ello, conviene aclarar, es la relativa a los nombres. El instrumento del que hablamos se llama en castellano clavecín, en italiano, "cembalo" o "clavicémbalo"; en francés, clavecín; en portugués, "cravo"; en alemán, "cembalo", y en inglés, "harpsichord". Antiguamente tenía más nombres (cymbalum, clavicymbalum, gravicembalo, etc.) y, para mayor confusión, hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XVIII, en España al clave lo llamaban "clavicordio". .

Virginal, espineta y clavicordio, son instrumentos diferentes. El virginal y la espineta tienen exactamente el mismo funcionamiento que el clave y, por tanto, son también instrumentos de cuerda pulsada con teclado, pero se diferencian del clave en varias cosas. Ambos son instrumentos con un solo registro, más pequeños y de construcción más sencilla. La espineta puede tener la caja con forma rectangular o poligonal; el virginal la tiene siempre rectangular. La espineta suena como un clave, pero con un sonido más débil; el virginal tiene un sonido diferente al del clave porque tiene una diferencia importante de construcción: los martinetes atraviesan la tabla armónica en diagonal y pulsan la cuerda casi por la mitad de su extensión, con lo que se produce un sonido muy potente y aflautado. No obstante, conviene advertir que, al menos durante todo el siglo XVII, el término "virginal" designaba en Inglaterra cualquier instrumento de cuerda pulsada con teclado.

Como hemos visto anteriormente, la terminología de todo este tipo de instrumentos ha sido muy variable. El clavicordio tiene con todos los instrumentos anteriores una gran diferencia: no es un instrumento de cuerda pulsada sino de cuerda percutida o golpeada. Es, por tanto, el antecesor del piano, dudoso honor que en ningún caso corresponde al clave. El clavicordio, en lugar de martinete tiene una varilla de metal, llamada tangente, que golpea la cuerda; este mecanismo ofrece la posibilidad de tocar más fuerte o más suave, dependiendo de la fuerza con que la varilla toque la cuerda, y también permite hacer vibrato si, una vez presionada la tecla, se insiste en la presión sin soltar la tecla. Tiene una sonoridad muy pequeña, pero de una gran expresividad; es un instrumento íntimo, de estudio, de tocar para uno mismo. Era el instrumento preferido de J. S. Bach.

El sonido del clave, de una manera general, es muy nítido, con muchos armónicos agudos y con un ataque muy definido. La púa puede pulsar la cuerda con más o menos violencia, pero no se pueden hacer fuertes y pianos. Se puede cambiar el carácter del sonido, pero no su intensidad. Por medio de los cambios de registro se puede cambiar de timbre y de volumen (usando más o menos juegos de cuerdas), pero no de manera gradual. Este tipo de contraste dinámico y de claridad de textura sonora se adapta de manera perfecta a las características estéticas para las que fue concebido el repertorio para clave.
Volver arriba Ir abajo
Bellerofonte



Cantidad de envíos: 11459
Ubicación: 25 Brook St. - London - England
Fecha de inscripción: 28/08/2006

MensajeTema: Re: Despejando dudas   Sáb Oct 07, 2006 1:31 am

Nemetona escribió:
El clavicordio es la forma más antigua del clavecín propiamente dicho


No sé quién ha escrito esto, pero me ha bastado sólo el primer párrafo para comprobar que no tiene ni puta idea (ya no me he tomado la molestia de seguir leyendo el resto).
Volver arriba Ir abajo
Nemetona



Cantidad de envíos: 282
Edad: 50
Ubicación: Madrid
Fecha de inscripción: 30/08/2006

MensajeTema: Re: Despejando dudas   Sáb Oct 07, 2006 7:10 am

Bellerofonte escribió:
Nemetona escribió:
El clavicordio es la forma más antigua del clavecín propiamente dicho


No sé quién ha escrito esto, pero me ha bastado sólo el primer párrafo para comprobar que no tiene ni puta idea (ya no me he tomado la molestia de seguir leyendo el resto).

Aquí lo leí:
http://cantatas.iespana.es/hisclav1.htm
Volver arriba Ir abajo
Bellerofonte



Cantidad de envíos: 11459
Ubicación: 25 Brook St. - London - England
Fecha de inscripción: 28/08/2006

MensajeTema: Re: Despejando dudas   Sáb Oct 07, 2006 11:09 am

1. INTRODUCCIÓN: Clavicémbalo o Clave (en italiano, cembalo; en francés, clavecin), instrumento de teclado y cuerdas en el que éstas se puntean para producir el sonido. Se desarrolló en Europa en los siglos XIV o XV y fue ampliamente utilizado desde el siglo XVI hasta el final del XVIII, cuando fue sustituido por el piano. En el siglo XX el clave ha revivido para la interpretación de música de los siglos XVI al XVIII, así como para nuevas composiciones. La cualidad del sonido incisivo de las cuerdas metálicas al puntearse añade claridad a las líneas melódicas. El clavicémbalo es particularmente apropiado en la interpretación de música contrapuntística, en la que aparecen dos o más líneas melódicas interpretadas simultáneamente, como la de Johann Sebastian Bach y sus contemporáneos.

2. CONSTRUCCIÓN Y MECANISMO: El clave tiene normalmente una caja en forma de ala, como el piano de cola. Sus proporciones son más estrechas y más largas, y la caja y sus mecanismos internos más ligeros. Se han construido de otras formas: el virginal, con caja rectangular, la espineta, con forma poligonal, y el menos conocido clavicytherium, un clave vertical. Todos los clavicémbalos tienen el mismo mecanismo de punteo. Para cada cuerda hay una pequeña tangente (plectro) fijada a una pequeña pieza de madera (soporte), que está conectada internamente al final de la tecla. Cuando ésta se pulsa, el fondo sube y el plectro pellizca la cuerda. Gracias a un mecanismo de escape, cuando la tecla vuelve a su posición el plectro no toca la cuerda. Ya que el volumen y altura del sonido producido por el mecanismo de punteo permanece constante, sin importar la fuerza con que se pulse la tecla, se desarrollaron varios métodos para alterar su sonido. Muchos instrumentos tienen dos cuerdas por tecla, con una fila de plectros para cada juego de cuerdas. Los registros permiten al intérprete mover filas de plectros no deseadas fuera del alcance de las cuerdas, lo que hace posible diferentes volúmenes y combinaciones tímbricas. Un juego de cuerdas puede sonar una octava por encima de la afinación normal: este registro se llama de 4' (' = pie = 30,48 cm), la afinación normal es de 8'. Algunos clavicémbalos alemanes del siglo XVIII tenían un registro una octava más grave que el normal (16'). Frecuentemente tienen dos teclados superpuestos, o manuales, que pueden acoplarse o utilizarse por separado, lo que permite más variaciones del timbre y volumen. El clavicémbalo típico de dos manuales del siglo XVIII tenía juegos de 8' y 4' controlados en el teclado inferior, otro juego de 8' controlado con el superior, y un mecanismo de acoplamiento de ambos.

3. HISTORIA ANTIGUA: La escuela más antigua de construcción de claves apareció en Italia en el siglo XVI. Los instrumentos italianos se diferenciaban de los de otras procedencias en que estaban hechos con madera muy fina que se metía en otra caja más robusta con la misma forma. Una segunda escuela importante se situó en Flandes en los siglos XVI y XVII, en torno a la familia Rucker. Esta escuela produjo en el siglo XVIII estilos diversos de construcción que se extendieron por Francia (familia Blanchet), Alemania (familia Hass), e Inglaterra (Jacob Kirckman). Las realizaciones de las diferentes escuelas nacionales variaban en detalles de proporciones y construcción que producían diferencias sustanciales en los timbres.

4. DESARROLLO POSTERIOR: En el siglo XX, han surgido dos grandes acercamientos a la construcción del clavicémbalo. El primero utilizó principios actuales de construcción basados en los pianos. Estimulado por la clavecinista Wanda Landowska, este estilo está ejemplificado por la firma francesa de pianos Pleyel. Sus instrumentos se basan en cuerdas duras con gran tensión, en una pesada caja-soporte. Muchas obras para clave en el siglo XX han sido escritas para instrumentos parecidos. Otros constructores trataron de recuperar los principios constructivos y las proporciones primitivas en un esfuerzo por recrear el sonido de los instrumentos históricos. Alentados por el constructor anglo-alemán Arnold Dolmetsch y con el ejemplo del alemán Martin Skowroneck, esta escuela sacó a la luz el encordado en un caja con resonante sonido. Copias realizadas con gran meticulosidad de elegantes claves flamencos, franceses e italianos son los modelos que cuentan con el favor de la mayoría de los instrumentistas en la actualidad, aunque los del alemán Hieronymus Hass y el inglés Jacob Kirckan deben también recuperarse. En el siglo XX compositores como Francis Ponlena, Manuel de Falla o Giambattista Martini han escrito para este momento.
Volver arriba Ir abajo
Altus



Cantidad de envíos: 540
Fecha de inscripción: 03/09/2006

MensajeTema: Re: Despejando dudas   Sáb Oct 07, 2006 2:55 pm

Bueno, es bien sabido que por estas tierras casi desde siempre ha exisitido y existe la confusión entre clavicordio y clave y no sólo a nivel "popular".

Se trata de dos instrumentos diferentes con mecanismos distintos, claro.

También se confunde monocordio con manucordio... será el típico gusto local por alterar palabras....= murciégalo/murciélago; Algeria/Argelia; crocodilo/cocodrilo.....

Saludos
Volver arriba Ir abajo
http://www.musicaantiga.com
Rameaunista



Cantidad de envíos: 515
Edad: 27
Ubicación: Rodeado de músicas, en la séptima Legio
Fecha de inscripción: 29/08/2006

MensajeTema: Re: Despejando dudas   Dom Oct 08, 2006 3:54 pm

Estimados foristas:

Hablando del los disco del sello Enchiriadis, me ha venido a la mente una pregunta.
Como sabrán, con el disco de Misas de Alonso Lobo, dicho sello ha decidido vender sus discos a 11,95 Euros, creo; pero mi pregunta es ¿van a poner a este precio los discos que salgan a partir de este, o por el contario van a poner ese precio a todos los discos que ya habían sacado? Lo digo porque, primero había leído la primera opción, y luego he visto (en Diverdi, por ejemplo) que todos sus discos tienen ese precio.

Si es así, para siempre, es una excelente noticia.

Saludos Rameaunistas.
Volver arriba Ir abajo
http://jp.rameau.free.fr/
doyagüe



Cantidad de envíos: 882
Fecha de inscripción: 28/08/2006

MensajeTema: Re: Despejando dudas   Lun Oct 09, 2006 8:58 am

Por lo que dice Diverdi, tanto en la web como en la revista, todos los discos pasan a serie media (12 euros).

Un saludo
Volver arriba Ir abajo
Rameaunista



Cantidad de envíos: 515
Edad: 27
Ubicación: Rodeado de músicas, en la séptima Legio
Fecha de inscripción: 29/08/2006

MensajeTema: Re: Despejando dudas   Lun Oct 09, 2006 1:41 pm

Estimado Doyagüe:

Citación:
Por lo que dice Diverdi, tanto en la web como en la revista, todos los discos pasan a serie media (12 euros).


Excelente oportunida para hacerse con un buen puñado de discos :baba: .

Saludos Rameaunistas.
Volver arriba Ir abajo
http://jp.rameau.free.fr/
Wolff



Cantidad de envíos: 93
Fecha de inscripción: 09/09/2006

MensajeTema: Re: Despejando dudas   Mar Oct 10, 2006 3:51 am

Pues yo no pienso comprar discos de ladrones aunque los medio regalen.
Volver arriba Ir abajo
Rameaunista



Cantidad de envíos: 515
Edad: 27
Ubicación: Rodeado de músicas, en la séptima Legio
Fecha de inscripción: 29/08/2006

MensajeTema: Re: Despejando dudas   Mar Oct 10, 2006 11:03 am

Estimado Wolff:

Citación:
Pues yo no pienso comprar discos de ladrones aunque los medio regalen.


¿Qué me he perdido?

Saludos Rameaunistas.
Volver arriba Ir abajo
http://jp.rameau.free.fr/
doyagüe



Cantidad de envíos: 882
Fecha de inscripción: 28/08/2006

MensajeTema: Re: Despejando dudas   Mar Oct 10, 2006 11:13 am

¿Pero todavía no conoce la historia del Requiem de Morales, querido Rameaunista? Si Ock la ha contado ya varias veces... confused

Un saludo
Volver arriba Ir abajo
Ockeghem



Cantidad de envíos: 1390
Ubicación: En un mar de dudas...
Fecha de inscripción: 28/08/2006

MensajeTema: Re: Despejando dudas   Mar Oct 10, 2006 11:14 am

Wolff escribió:
Pues yo no pienso comprar discos de ladrones aunque los medio regalen.


Me parece, querido Wolff, que el cambio de precio en los discos de Enchiriadis esconde un deseo de intentar vender lo que no venden, por mis informaciones en diversos países.

Por otro lado, les está bien empleado, aunque no son los únicos que piratean...

Finalmente, he de decir con orgullo que el CD que me piratearon, el requiem de Morales (recuerdo a los incautos que si se lo compran se llevan, con el precio, una buena docena de pufos de afinación que los muy brutos no corrigieron cuando me robaron el master), sigue vendiendo en la versión de Cantus como el primer día, y va por su tercera edición, mientras que su versión pirateada no han vendido todavía los 1000 ejemplares que lanzaron.
Volver arriba Ir abajo
Ockeghem



Cantidad de envíos: 1390
Ubicación: En un mar de dudas...
Fecha de inscripción: 28/08/2006

MensajeTema: Re: Despejando dudas   Mar Oct 10, 2006 11:19 am

En cuanto al clave, clavecín, clavicordio, etc., la cosa en español está muy clara:

1. Se dice clave, no clavecín ni clavicémbalo. En italiano es cembalo, en francés clavecin, en inglés es harpsichord, en portugués es cravo... En fin, no hagamos mezclas raras de idiomas.

2. El clave es un instrumento de teclado cuyas cuerdas son pinzadas por unas uñetas que ahora son de plástico y antes eran de pluma de ave.

2. El clavicordio en un instrumento de teclado pero no es de la familia del clave, sino de la del fortepiano, ya que sus cuerdas son percutidas, no pinzadas, y es capaz de producir dinámicas. Además la afinación del clavicordio depende de la fuerza con que se pulsen las teclas, mientras que la del clave, obviamente, no.

Lo demás es otra historia, pero lo básico es lo de arriba.
Volver arriba Ir abajo
Rameaunista



Cantidad de envíos: 515
Edad: 27
Ubicación: Rodeado de músicas, en la séptima Legio
Fecha de inscripción: 29/08/2006

MensajeTema: Re: Despejando dudas   Mar Oct 10, 2006 11:24 am

Estimado Doyagüe:

Citación:
¿Pero todavía no conoce la historia del Requiem de Morales, querido Rameaunista? Si Ock la ha contado ya varias veces...


Sí, claro que la conozco. Sabe lo que pasa, que me parecía tan absurdo que esta fuera la razón, que pensé que se refería a otra cosa.

Saludos Rameaunistas.
Volver arriba Ir abajo
http://jp.rameau.free.fr/
 

Despejando dudas

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 3 de 27.Ir a la página : Precedente  1, 2, 3, 4 ... 15 ... 27  Siguiente

 Temas similares

-
» Despejando dudas
» DUDAS SOBRE EL IDIOMA INGLES
» Dudas y Consultas
» Dudas relacionadas con el evento del 29.
» DUDAS, QUEJAS Y SUGERENCIAS

Permiso de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Musicaantiqva :: Música :: Música Antigua-